domingo, 5 de junio de 2016

El fuego puede ser amigo, debemos conocerlo a fondo (15)

MLFA
Autor del Curso
Lanza de chorro sólido. (Foto 'cesarmotogrup')

LANZAS DE ATAQUE AL FUEGO

Lanza de chorro directo

La lucha contra incendios realizada con técnicas adecuadas comienza a finales del siglo XIX, hasta entonces los incendios eran apagados por líneas de hombres y mujeres suministrando cubos de agua que pasaban de mano en mano, en medio del esfuerzo y la angustia correspondientes. La introducción de las bombas abrió un nuevo campo de lucha contra el fuego apareciendo las mangueras y las boquillas, más o menos rudimentarias y difíciles de manejar.

La lanza de ‘chorro directo’ fue de las primeras que se utilizaron y presenta algunos inconvenientes que señalamos:

1 – Poco aprovechamiento del agua.

2 – Grandes ‘reacciones’ para el hombre en lanza (o en punta de lanza).

3 – Destrozos sobre el lugar donde se proyectaba el chorro.

4 – No poder cerrar el flujo de agua, desde la propia lanza, durante su uso.

5 – No ofrecer protección alguna al bombero.

Durante la época de utilización de estas lanzas los propios bomberos comprobaron que poniendo el dedo en la boquilla de descarga de la lanza rompían el chorro, consiguiendo un chorro partido en varios que se descomponía en pequeñas partículas de niebla que absorbían más calor, obteniendo mejores resultados.

Repartidor Universal

Repartidor Universal. (Foto 'navarra.es')

El Repartidor Universal produce cuatro efectos muy positivos:

1 – Parte del concepto de lanza de chorro sólido.

2 – Tiene válvula de cierre en la propia lanza.

3 – Puede crear ‘turbulencias’ en la boquilla, consiguiendo agua pulverizada.

4 – Con una boquilla especial conseguimos crear una cortina de protección.