Todos sabíamos que acabaría naufragando... ¡Alea jacta est!
Es evidente que la campaña electoral resulta del todo innecesaria; la ciudadanía echa mano del sentido común (el menos "común" de los sentidos) y llega a conclusiones evidentes, sin que cuatro politicastros corruptos e incompetentes las expliquen a gritos. Pensiones de viudedad, algunas sin sentido, como las nuevas; y las no contributivas (sin cotización previa) que, con subidas generosas, se acercan a las pensiones de quienes han cotizado, siendo así que las "no contributivas" debieran salir de los Presupuestos Generales, no de la hucha de las pensiones contributivas, también las pensiones por discapacidad. Ayudas y pagas a troche y moche, cuyo monto total es inasumible, y que, en buena parte, se dedican a inmigrantes que accedieron de forma ilegal a nuestro país. Sanidad y Farmacia "gratis total" (el copago farmacéutico es irrisorio, cientos de miles de jubilados tienen farmacia en su casa) y descontrol absoluto en el acceso a "Urgencias". Bajas médicas del todo injustificadas. Desmadre inmobiliario durante los ocho años de gobierno progresista, y leyes como la de la Vivienda que no han sabido (o querido) hacer cumplir. Ministros como Robles y Marlaska (dos jueces que proceden del Franquismo) poniendo el acial en la boca al presidente del Gobierno, como hacemos con las mulas; un tipo, este Sánchez, que sabe reír y llorar a la vez, y que no ha sabido (o querido) controlar a algunos Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado: Policía y Militares, tampoco a los Servicios de ¿Inteligencia? Inseguridad Ciudadana "maquillada" estadísticamente.
































