MLFA - Residente en Al Yazira entre 1978 y 1984 y entre 2016 y 2026.
"Recuerde el alma dormida, avive el seso y despierte, contemplando, cómo se pasa la vida y cómo se viene la muerte, tan callando. Cuán presto se va el placer, y cómo, después de acordado, da dolor, y cómo, a nuestro parecer, cualquier tiempo pasado fue mejor". (Dedicado a J. I. Landaluce, alcalde de Algeciras)
Aunque de entrada no lo parezca, sigan muy atentos porque vamos a hablar del futuro del Campo de Gibraltar. Lo haremos en dos artículos; este primero referido a Algeciras, y un segundo dedicado a la nueva situación creada con la retirada de la verja de Gibraltar, que supondrá un derrumbe económico del Peñón: IVA; subida del tabaco, bebidas alcohólicas y perfumes; subida de los medicamentos, entre otras regularizaciones de tipo impositivo y de cotizaciones para las nuevas pensiones; amén de la pérdida de la condición de Zona Franca y Paraíso Fiscal. 15.000 linenses no tendrán que hacer cola para entrar en Gibraltar, no les hará falta porque la pérdida de empleos se anuncia escandalosa. De nuevo el PSOE nos la mete doblada, nos miente "comme d'habitude". Con el acuerdo pactado -que me parece justo y necesario- desaparece el comercio y el contrabando, así como la atracción que suponía comprar sin impuestos. ¿Para qué necesita la gente ir a Gibraltar? ¿Para ver a los monos de los cojones? El ministro Albares mintió como un bellaco al decir que este acuerdo supondrá un enorme desarrollo económico para los 300.000 habitantes del Campo de Gibraltar. ¿Nos puede explicar las razones? Con el acuerdo pactado ganamos en dignidad, que no es poco... pero el colapso del "comercio" del Peñón será total. Para los nuevos precios ya tenemos El Corte Inglés de Algeciras: Calidad, precio y trato inmejorable, nada parecido a los prepotentes "llanitos" y todo en "castellano". Urge instalar un INEM junto a la verja... no es una broma de mal gusto, no suelo reirme del mal ajeno. SE VAN A PERDER EMPLEOS, ¿Oído cocina? No me produce alegría anunciarlo...
Conocí a Landaluce -a estas alturas de la legislatura fenecida, omito lo de alcalde por aquello de la fecha de caducidad, algo a lo que siempre debemos prestar atención- en el Ateneo. El hombre siempre atento a las cámaras, que eran, por lo visto, su obsesión personal; me dedicó una especial atención cuando, en presencia de sus cortesanos, (hoy en día desaparecidos, algunos eran comunistas, pásmese el lector), surgió la historia de la venta a los griegos del viejo transbordador "Ciudad de Tarifa", en la que participaba como capitán en funciones de "vendedor", o, al menos, de "controlador" del Inventario General, durante la operación de venta, y de cambio de nombre y de bandera; el buque pasó a llamarse "Apollon" (Apolo), y, al igual que el alcalde Landaluce, 46 años después, tenía fecha de caducidad. Sabían, sabíamos, que no llegaría a destino, por razones fáciles de vislumbrar, y, por ende, de entender. No entraré en detalles por haber sido publicada la historia al detalle en nuestro blog. Les regalo una anécdota que provocó la risotada del orondo alcalde que brillaba, cegado por los focos, como una moneda de 5 céntimos recién acuñada. Hoy, como pueden comprobar, el reflejo está algo cambiado, como diría la anciana del "Titanic" (ya que hablamos de naufragios, accidentales o provocados). El armador griego, que sabía que el sextante del Tarifa -una joya como pocas he conocido a bordo de buques de gran porte- terminaría en el fondo del mar, junto con una defensa (porra) forrada de terciopelo y unas esposas que tenían 40 años y brillaban como nuevas, me hizo entrega de las piezas en calidad de agradecimiento hacia mi labor y al buen trato que les había dispensado. El inspector general de Cádiz, un cabrón con plumas, se presentó a bordo para recoger el sextante; me negué a dárselo y me amenazó con el despido; ante la bronca apareció el griego, y, sin decir ni pío, llamó a la Guardia Civil en calidad de armador y exigió que se llevaran al "puto amo" de la Trasme en Cádiz. La empresa (dicen) lo prejubiló al poco tiempo.

"Siglo XX, cambalache problemático y febril, que el que no llora no mama, y el que no afana es un gil". (Discépolo, Buenos Aires).