miércoles, 28 de junio de 2017

De aquellos polvos del PSOE estos lodos del PP Costa Doñana (2/5)

José Díaz Herrera – Ramón Tijeras
‘El dinero del poder’

Playa de Matalascañas (Huelva)

Transcurren los primeros días de enero de 1988. Diego Valderas hace algunas indagaciones en el Ayuntamiento de Almonte, del que depende la urbanización de Matalascañas y las parcelas de terreno de Costa Doñana. Averigua que el día 2 de febrero de 1987, casi un año antes, el Consistorio de Almonte, con mayoría socialista, había aprobado la venta de las tres últimas parcelas que quedaban por urbanizar en la playa de Matalascañas a las sociedades Gran Hotel de Doñana y Club Atlántico, S.A.

Posteriormente, el 31 de marzo, la misma Corporación municipal autoriza también un cambio de uso del terreno cedido, incrementando el volumen de edificabilidad y cambia el uso residencial por el de hotelero. Poco después, Valderas informa de sus pesquisas a la dirección andaluza del partido.

- Se trata – comenta – de la típica operación especulativa inmobiliaria.

- ¿Y dices que están ahí Palomino, Pellón y Bores?

- Eso parece, pero no lo tengo comprobado todavía.

Al día siguiente, el diputado onubense por Izquierda Unida, en el Parlamento andaluz, acude al Registro Mercantil de Sevilla.

Allí comprueba cómo el 25 de febrero de 1987, veintitrés días después de la venta de los terrenos de la playa de Matalascañas, se había constituido una sociedad de la que formaban parte Jacinto Pellón Díaz, Francisco Germán Palomino Romera y Jesús Bores Sainz.

La sociedad, denominada Neinsur, S.A. creada con un capital social de diez millones de pesetas, había nombrado administrador único al cuñado de Felipe González, Francisco Palomino, y su objeto social era la “promoción, construcción, comercialización y explotación de fincas urbanas de toda clase y naturaleza”.

El alcalde de Bollullos del Condado acaba de obtener su primer éxito en la investigación. Falta ahora averiguar si la sociedad es la propietaria de los terrenos vendidos por el Ayuntamiento de Almonte, en la playa de Matalascañas, tras un cambio de uso para favorecer a los nuevos dueños.

La respuesta la encuentra en el Registro de la Propiedad de Huelva. Allí figuraba Club Atlántico, S.A. como una de las empresas favorecidas con la venta, por parte del Consistorio de Almonte, de una de las tres parcelas urbanizables de la playa de Matalascañas.

Entre los vocales de esta sociedad, a la que se había adjudicado 100.000 metros cuadrados, para construir un complejo hotelero, destaca Francisco Palomino, en nombre de la empresa Neinsur, S.A.

Encontrarán alguna excusa, como la creación de empleo, para 'recalificar', ya lo verán. (Foto 'El Español')

Los terrenos habían sido vendidos por la Corporación municipal de Almonte en 70 millones de pesetas. Tras la recalificación de uso y la reducción de los espacios dedicados a actividades sociales, del 33 al 10 por ciento de la superficie edificable, autorizada posteriormente por el Ayuntamiento, los arquitectos de Izquierda Unida estiman que la parcela podría valer meses después 700 millones, diez veces más que el precio pagado por Club Atlántico, S.A. al municipio de Almonte.

- ¿No os habréis pasado en las estimaciones? – pregunta Valderas.

- Por supuesto que no. Son los precios del mercado.