miércoles, 22 de junio de 2022

La Arrimadas reconoce que el PP 'le ofreció' varios cargos políticos

 MLFA

Una pregunta sin respuesta hasta 2023, congreso de refundación de 'Ciudadanos Estrellados', es: ¿Cuánto de amigos eran estos dos?

Tras el éxito electoral de 'Ciudadanos' en Catalunya - que duró menos que un orgasmo - esta gaditana jacarandosa y pizpireta 'inmigrante' por razón de familia decidió trasladarse a Madrid, ella iba a la conquista de La Moncloa de la mano de Albert; el marido, que había militado en la organización separatista 'Lliure', desconectó su PC y se puso a las órdenes de su esposa. Su esposa ya no es el bellezón de la fotografía, y es que las maternidades pasan factura, salvo en el caso de la Preysler y de la madre de mis hijas; y de la madre de mi ahijada catalana, cuyo cumpleaños celebramos hoy, en pleno solsticio de verano.

El muchacho, catalán, no quería quedarse solo en Barcelona; su trabajo es 'teletrabajo' e hizo la maleta

'La Arrimadas' (como se la conoce en Barcelona) es de las que a buen árbol 'se arrima', así lo hizo con Alberto Rivera, en busca de un futuro político que se presentaba prometedor. Ella no sabía, es un poco 'cortita', que aquel 'Albert' era un vendedor de crecepelo de verbo fluido; ella pensó: "Yo aportaré el florido", y así fue. La pareja (política) daba el pego en un Madrid cateto, en la capital de La Mancha, una gran ciudad que todavía no se ha depilado el pelo de la dehesa. Venían de Barcelona, lo de menos era su condición de 'charnegos'.

"Lo bueno, si breve, dos veces bueno", ahora la muchacha, el del PC y la prole 'se miran' la estación de Atocha

Los líderes de 'Ciudadanos', hoy en desgracia, arropan a un exultante Juan Marín que ha pasado de tener 21 diputados (o como se llamen) a ninguno.

A él le gustaría volver a Barcelona; ella duda entre Catalunya y Andalucía, adonde Juan Moreno podría buscarle un apaño, como piensa hacer con Juan Marín. Juanma fue inmigrante en Barcelona y conoce bien lo que significa ese estigma, si bien ha conseguido superarlo; ya habla andaluz como Marín, el problema lo tienen la Arrimadas y su esposo.

Albert ya cavó su tumba; Arrimadas comenzará a cavarla en otoño y Marín se afiliará al PP: ¡Un carnet más!