domingo, 17 de diciembre de 2017

‘Bragueta inquieta’ es un oxímoron: mejor diría la erótica del poder

MLFA
En la imagen se reconocen algunos amantes de Friné, que alcanzó elevadas cotas políticas en Atenas.

La bragueta sirve, precisamente, para mantenerla ‘quieta’ y todos sabemos el peligro que correría nuestro ‘campeón’ si se ‘inquieta’ y la bragueta tiene cremallera metálica. Es más correcto hablar de ‘erótica del poder’, en este caso político, aunque también erotiza el poder económico. De hecho, en nuestro país, poder político y poder económico son pleonasmo, al tratarse (las nuestras) de estructuras políticas corruptas. Pero vamos un poco más lejos, sin citar nombres para evitar querellas judiciales que, contento por haber abandonado la planicie manchega, viajo más a Ciudad Real que la propia ‘Sepulvedana’, por mor de mi cristiana y bienaventurada condición de perseguido por la Justicia. Pero sepan los queridos lectores que tenemos nombres de ellos y ellas como para llenar varias 'moleskines' de esas tan de moda.

Si nos remontamos al inicio de la Transición recordaremos al ‘bígamo’ internacional del PSOE y al compadre y sus sucesivos cambios de pareja; ni uno ni otro lo habrían conseguido de haber seguido con libros de viejo o vacas lecheras. Qué decir de los viejos prostáticos del PP, con tantas muescas en la culata del revólver que lo hacían impracticable; se llevaron al catre hembras de buen merecer y mejor yacer, que eran conocidas como ‘becarias’, lo de ‘queridas’ era más propio de políticos y empresarios franquistas. En cualquier caso; la ‘becaria-querindonga’ podía considerarse un ‘putón’ fino (con ansia uterina de ascenso) al que se podía ‘desasnar’ políticamente, también en lo social, sobre todo si la joven apuntaba maneras en lo político. En el PSOE actual hay una muy famosa que, al parecer, aprendió el truco del ‘carrete’ de la filipina y los transporta a paraísos ignotos. Tampoco hacen ascos a Homos y Lesbos, al ser las mores de igualdad, como corresponde.

Congreso promovido por Lúculo en su excepcional biblioteca romana. (Lo de los libros era lo de menos)

Siguiendo con la actualidad; es muy conocido el político de nuevo cuño que confundía ‘erasmus’ con ‘orgasmus’, ese que siempre aparece rodeado de bellezones en los tumultos; y, entre otros muchos (ya que lo del fornicio político-corporativo es pandémico), destaca el ‘coleta morada’, que, al igual que servidor, las deja ‘colocadas’ de cara al futuro. Por cierto, recuerdo un congreso sindical (importante, ya que venían hasta los de la ITF) en Torremolinos, concretamente en el hotel ‘Pez Espada’ (actualmente es para ‘guiris’ provectos y prostáticos, que suena a PP, pero no, estos peperos son de Europa); allí conocí (bíblicamente) a Maribel, una canariona que se dedicaba a aquellos incipientes Servicios Sociales de la época, melosa, como corresponde a su orígen isleño y aficionada a los plátanos, me mantuvo encamado en horario europeo; la joven consideró que era un ponente importante y decidió hacerme suyo. Debo añadir que mi ponencia no fue exitosa, precisamente, al encontrarme más realizado (y más a gusto, claro) en el platanero.

Igual que mi ponencia; todos estos fornicadores de corral ajeno (sabido es que el maíz sabe mejor que en el propio) han ido fracasando estrepitosamente en lo político, si bien es cierto que con el riñón cubierto, incluso los que han pasado por el trullo o siguen en él. 

En cuanto a ‘bragueta inquieta’ el fracaso es de libro, por desgracia para ‘Catalunya en comú’