martes, 27 de septiembre de 2016

Suspension del acuerdo de investidura entre ‘Podemos’ y el PSOE

Podemos CLM
26/09/2016


Comparecemos hoy en esta sala para anunciar que el Acuerdo de Investidura que llevó a la presidencia de la región a Emiliano García-Page ha muerto. Dos son las causas de su defunción: el desaliento y la vergüenza. Murió esperando a que una parte de sus valedores le insuflaran aliento y vida. Murió esperando que se hiciera justicia con lo expuesto y firmado. Pero murió, sobre todo, por vergüenza; al percatarse de la falta de verdad en la palabra dada, y firmada, por algunos.

Y ya que hablamos de Discursos Fúnebres, no está de más citar a Pericles, quien afirmaba en el suyo: “Tenemos por norma respetar la libertad, tanto en los asuntos públicos como en las rivalidades diarias de unos con otros, sin enojarnos con nuestro vecino cuando él actúa espontáneamente, ni exteriorizar nuestra molestia, pues ésta, aunque innocua, es ingrata de presenciar.”

Nuestro vecino, el gobierno de Emiliano García-Page, ha estado actuando espontánea y unilateralmente durante más de un año. Más ocupado en anuncios que en obras. Más ocupado en lo que se mueve en Ferraz que en lo que debe pasar entre las Cortes Regionales y Fuensalida. Más pendiente de decapitar a Sánchez que de dar vida a Castilla-La Mancha.

Por lo que a nosotros respecta, no han sido ni el enojo ni el escándalo ante las diferencias de criterio los que han animado nuestro quehacer político cotidiano. Nunca provocamos una teatralizada guerra de declaraciones y amenazas. No es nuestro estilo, para eso ya hay otras gentes. Hemos sido responsables, dialogantes y pacientes, pensando en lo que entendíamos mejor para nuestra tierra. Pero cada cosa tiene un tiempo y un límite. Y el tiempo de la espera ha terminado, mientras el límite, los límites del acuerdo y de la voluntad de este gobierno se han hecho demasiado evidentes como para ignorarlos.

Nosotros, más que en estratagemas o anuncios, confiamos en la fortaleza del alma de quien emprende una acción política al servicio de la comunidad. Es la nobleza de nuestra meta la que nos permite afrontar las dificultades y trabas con serenidad y sin angustiarnos por las penurias futuras. Sabremos afrontarlas con más valor que ellos, que viven en la permanente fatiga y excusa del cálculo.

Nosotros no creemos que el debate sincero perjudique a la acción política. Lo que la perjudica es, precisamente, el no entender ni comprender lo que el diálogo tiene para enseñarnos antes de actuar por cuenta propia. Nada malo hay en no saber hacer algo, pero no podemos ignorar ni sostener por más tiempo la posición indolente de quien no quiere ni escuchar ni saber lo que la gente precisa; de quien pretende seguir igual antes sin asumir que todo ha cambiado, que la realidad, las necesidades y las aspiraciones de esta tierra son otras. No podemos adaptarnos al paso lento y temeroso de quien no se atreve a superar los límites para salir del “más de lo mismo y menos de lo mismo”.

Es dura toda pérdida no deseada. Pero para nosotros la restauración de las políticas que vinimos a impugnar NO es una opción.

El acuerdo de investidura ha muerto

El Acuerdo de investidura ha muerto, de desaliento y de vergüenza. Se abre un tiempo de duelo, de reflexión en soledad en la que poder asumir la pérdida y trazar nuevos horizontes. Seguimos trabajando, pero pedimos que se respete ese tiempo.