jueves, 20 de abril de 2023

Complicidad e intercambio de vivencias en los respectivos empleos

 AJV - Algorta (Getxo)

Resulta curioso comprobar que si la pareja (me refiero al matrimonio) trabaja en el mismo sector, ya sea de producción o de servicios, se muestra proclive a intercambiar análisis y opiniones sobre sus vivencias profesionales en su vida doméstica, incluso en las etapas vacacionales; dicho intercambio o interacción resulta ser un elemento de cohesión en cuanto al mantenimiento de la relación matrimonial.

No ocurre lo mismo cuando las profesiones son diferentes; ahí se produce un claro desinterés mutuo

Diríamos que ambos piensan que 'el otro' no se sentirá interesado en 'sus' vivencias profesionales; de hecho, salvo contadas excepciones, suele ser así; ello abre un abismo de inter-comunicación que termina siendo insalvable; es en esas situaciones cuando aparecen los llamados 'receptores externos'. Personas ajenas a la pareja que se muestran interesados en la actividad de uno de los miembros y ello (no confundir con los cánticos de sirena, normalmente 'interesados') hace que el 'roce' profesional genere 'complicidad' y, por ende, sentimientos indeseados pero muy gratificantes, que pueden conducir a la ruptura de la pareja por 'complacencia' con ese 'tercero' que ha irrumpido en la relación en calidad de 'oidor'.

El ejemplo clásico lo tenemos entre médicos y enfermeras y entre empresarios y secretarias de dirección

Hago abstracción de las situaciones ocasionales de acercamiento, más o menos frívolo o interesado; me refiero a relaciones de toda probidad, aún en el supuesto 'adulterino' que conlleva la primera fase; siempre me acuerdo de Luciano Pavaroti que, pocos años antes de morir, (falleció a los 67 años), se divorció de su esposa y se casó con su secretaria de toda la vida; el genial cantante debió valorar a la que habría sido su 'cómplice', en el sentido más noble de la expresión, y, durante décadas, su 'apoyo' en momentos difíciles y de gran tensión. Y le pidió matrimonio poco antes de morir. En muchos casos ya se habla de sus 'dos desconsoladas viudas'. (Ver el ejemplo del gran Bruce Willis, muy enfermo, y sus dos mujeres, las dos solícitas en su atención).

Adulterio continuado, crisis de la Corona británica, muerte trágica, y la adúltera convertida en Reina del Reino Unido de la Gran Bretaña. ¡Manda huevos!

Respecto de las rupturas matrimoniales conflictivas; en mi opinión, una mejor o peor resolución del conflicto depende de la situación económica de la pareja, el dinero atempera el conflicto; de siempre se ha dicho que "los duelos con pan son menos" y este aserto sigue siendo cierto cuando nos enfrentamos a pérdidas de familiares directos, o bien a separaciones y divorcios.

Sin buenas condiciones económicas las rupturas matrimoniales conllevan odios cainitas por parte de la pareja

En España los divorcios resultan ser más traumáticos, por lo general, que en los países de nuestro entorno europeo; a ello contribuye una legislación obsoleta, como se dice en el artículo. Además, son muchas las mujeres que dependen para subsistir de la pensión de manutención del que fuera su esposo, al no disponer de un trabajo estable (las amas de casa). También se quedan con la vivienda familiar, aunque perteneciera al marido, ello va a provocar un efecto indeseado; muchos 'nuevos' matrimonios optarán por vivir en régimen de alquiler (como en muchos países de Europa); y lo harán pensando en la propiedad o condominio de la vivienda en caso de ruptura del vínculo matrimonial o de pareja. Es decir, habrá parejas que traten de evitar el contencioso sobre la propiedad o tenencia y disfrute de la vivienda familiar, cambiando sus costumbres ancestrales ("el casado casa quiere") de propiedad del nidito de amor, por el alquiler del mismo.

La ley de Divorcio debe ser revisada y puesta al día en función de nuevos usos y costumbres de las parejas