martes, 2 de junio de 2020

La cúpula de la Guardia Civil es un tigre de papel y ¡Ya toca retreta!

MLFA 
Profesor de FP Náutico Pesquera. DGMM, ISM, Generalitat de Catalunya

Patrones de Cabotaje y Patrones Mayores de Cabotaje, formados por MLFA en el ISM y Casas del Mar.

He tenido el privilegio de enseñar a navegar a miembros de la Guardia Civil destinados en Catalunya, después de llevarse a cabo el despliegue de ‘Mossos d’Esquadra’; agentes de ambos cuerpos compartían aula en el edificio del ISM (Instituto Social de la Marina); mi relación con ellos era cordial, a pesar de mis exigencias en materia de asistencia, puntualidad y atención continua. Los agentes de la Benemérita aspiraban a capitanear las nuevas lanchas patrulleras de lo que se denominó entonces ‘Guardia Civil del Mar’; los mossos confiaban en que el Estado transfiriera a la Generalitat las competencias de ‘costas’ y patronear las embarcaciones de represión del contrabando y salvamento. Años después comprobamos que el Estado sigue al frente del salvamento marítimo y otras tareas a lo largo de toda la costa española. Con los agentes de ambos cuerpos se estableció una relación más que cordial; con los que pertenecían a la policía judicial tomábamos café y bollos en Mataró, con los de Premiá y Mongat (se había reducido el número de cuarteles) salíamos al campo y hacíamos prácticas de tiro en canteras abandonadas. Los mossos que mejor conocí en las aulas pertenecían a la caserna (cuartel) de Blanes, su superintendente era una mujer, guapísima, además de muy buena policía. 

Al cuerpo de ‘mossos’ se incorporaron guardias civiles y policías afincados en Catalunya 

No es la primera vez que les recuerdo que el mosso que mató a tiros a quemarropa a tres de los cuatro terroristas yihadistas en Cambrils, que habrían ocasionado una masacre, era un antiguo legionario español; el cuarto fue abatido por otros mossos cuando se disponía a dispararles. De la hazaña no se hicieron (suficiente) eco los medios españoles; este es el verdadero problema: España no acepta que Catalunya le supere como sociedad y todo lo que conlleva una sociedad moderna; es por ello que el futuro de España resulta incierto, y tanto Catalunya como Euskal Herría se alejan de esta grande (en tamaño) Castilla que navega a la deriva, empobrecida, endeudada y sin recursos. 

El turismo, esa materia prima etérea, no está ni se le espera en los próximos dos años 

Grande Marlaska, ministro del Interior del PSOE (o del PP) 'rodeado' por los jefes de la Guardia Civil.

Como es lógico; fuera de las aulas hablábamos de los respectivos cuerpos de seguridad, en particular de los agentes de la Guardia Civil, todos ellos asumían las reglas de juego de la democracia sin complejos, algunos llegaban más lejos y cuestionaban el carácter ‘militar’ de la Benemérita. Los más preparados, generalmente sargentos, criticaban a los mandos, eran muchos los que mantenían que la cúpula del cuerpo de la Guardia Civil era absolutamente 'reaccionaria', especificaban este calificativo; ellos entendían que fueran ‘conservadores’, y que la dicotomía civil-militar no ayudaba a la progresión del cuerpo como fuerza policial moderna. 

Uno de ellos; sólo diré que tenía 33 años, era un tipo dotado de una capacidad de empatía sensacional, solicitaba a menudo permiso para faltar a clase por razones profesionales. A su vuelta, se ponía al día en cuestión de horas (su memoria era prodigiosa, competía con la mía, que es mi gran atributo mental, mientras el Señor no decida lo contrario). Viajaba a varios países europeos, sobre todo a Alemania; a EEUU y, a menudo, a Israel; su rango era el de ‘cabo’, creo que era una tapadera, hablaba varios idiomas, posiblemente era una especie de ‘espía’ o agente ‘encubierto’. Nunca hablaba de sus viajes, como es obvio; llegué a sonsacarle la opinión que tenían de la Benemérita en esos países, fue categórico: equipos de policía científica, antiatracos, y, sobre todo, antiterroristas, del máximo nivel, equiparable al de los judíos y por encima de los ‘gringos’; eso sí, con jefes asimilados a una dictadura, que eran herederos del régimen franquista, sin preparación ‘policial’ alguna, mucho menos como estrategas ‘militares’, sin conocimiento de idiomas, anticuados en todos los aspectos y, en definitiva, una rémora para el propio cuerpo. Europa equiparaba a los mandos de la Guardia Civil con sus homólogos en Turquía.

Argumentaban que los agentes eran sobresalientes debido a la inoperancia de los jefes 

Los salarios de los 'picoletos' eran bajos; los mossos ganaban entre 600 y 1000 € al mes, más que los GC.

Todos coincidían en señalar que los salarios, las casas-cuartel, el trato que recibían de los mandos, y los recursos, eran deplorables; eso lo sabía todo el mundo, mi gran privilegio consistía en escucharlo de boca de los propios agentes. Los mejores – curiosamente – estaban destinados en Catalunya y País Vasco; ellos mismos admitían que mantenían excelentes relaciones con los Mossos d’Esquadra catalanes y los miembros de la Ertzaintza.

Todo esto estalló el "1-O" (2017) y no precisamente por los agentes de Catalunya

Policía de Israel custodiando la mezquita en Jerusalén.

PS – Uno de mis alumnos, sargento, fue el máximo responsable del puerto de Barcelona; llevaba escolta como protección contra las mafias (españolas) de ese puerto, y no podíamos hablar por los teléfonos móviles, estábamos ‘barridos’, su padre era quien me informaba sobre el hijo, sobre temas importantes acerca de la mafia portuaria y del narcotráfico; el hijo descubrió el famoso caso de las tailandesas 'transportadas' en un contenedor, para su venta a prostíbulos de La Mancha. ¡Cojones con los 'puticlús' de CLM! (Vean 'La Saga de La Encomienda')

Algunos no esperaban dedicarse a patrullar en lanchas oficiales; pero sentían pasión por la navegación y aspiraban a titulaciones profesionales en sus 'currículos'. ¡Lo conseguían de sobra! En las prácticas de mar superaban a mis alumnos de los remolcadores.

El 'franquismo' sigue vivo gracias al PSOE; eso debemos al 'felipismo'... y a Rub-Alkaba