viernes, 22 de febrero de 2019

La defensa de Cuixart "tumba" la interlocutoria del juez Marchena

Sabba 
Viento de Levante 

Las fotos son de mala calidad, acordes con el escenario

¿Qué es una interlocutoria? No es, como creen algunos, una conversación en un ‘locutorio’ (de inmigrantes o de presos); es una comunicación de un juez o de un tribunal a las partes, es decir a la defensa y a las acusaciones. Es un ‘palabro’ propio del lenguaje judicial, incomprensible para los profanos en la materia. Recordábamos ayer en ‘Azuer Diario’ que los abogados, en general, son colaboradores necesarios en el uso de esta jerga o antigua parla, cuando no jerigonza; no hay más que leer el contenido de una ‘minuta’ o factura de abogado para comprobar que no se entiende absolutamente nada, es ahí – en la minuta – donde algunos abogados ‘cuelan’ costes indebidos o no justificados, en definitiva: ‘roban’ al cliente al que ‘supuestamente’ defendían. Y como la justicia española es lenta – salvo para encarcelar independentistas – pues los abogados 'se forran' argumentando ante el cliente que llevan años con 'su caso', lo cual es una falacia, porque ‘su asunto’ está en un mueble archivador sin generar preocupación, y mucho menos gestión profesional. De hecho; el abogado se olvida de los contenidos hasta la víspera del juicio y llega a ‘cagarla’ en el estrado. La Justicia en España no es un ‘cachondeo’ como dijo aquel corrupto: es una ópera bufa (vulgo ‘farsa’). Anticuada; del siglo XVIII, como su propia jerga.

El contacto con delincuentes ensucia más togas que el polvo del camino 

El presidente de la Sala ('excelentísima sala') del Supremo, (creo que es la sala segunda), magistrado Marchena, dirigió ayer una ‘interlocutoria’ (comunicación o mensaje) en plan ‘ordeno y mando’, consustancial con la interlocutoria, o cualquier acto que emane de un juez; en la misma comunicaba a las partes que establecía un nuevo horario: el anterior, que aparecía en otra interlocutoria, ya no valía, es decir, el juicio no se ‘detenía’ (o recesaba) a las 18:30 horas, para que los presos llegaran al bocata de mortadela y vaso de agua a una hora conveniente y pudieran dormir 6 ó 7 horas, sino que se ‘detendría’ (hasta el día siguiente) cuando le pareciera oportuno al tribunal, es decir, un horario sin límites. 

La defensa de Cuixart recurrió (pidiendo perdón al excelentísimo, claro) y ganó la partida 

A pesar de la desnutrición y escaso descanso estos hombres y mujeres dan la talla de grandes políticos.

Recurrió la interlocutoria y consiguió volver al horario de inicio del proceso: de 10:00 a 18:30 horas; era de sentido común: presos a los que se piden penas más elevadas que a muchos asesinos, mal comidos y peor dormidos, no ‘daban’ bien en la TV, de hecho, ayer se durmió uno de ellos. A cambio, recibirán una nueva interlocutoria que advertirá a las partes de que habrá ‘juicio’ más días a la semana. La Justicia española no entiende de dieta mediterránea.


Mientras tanto; los españoles pendientes del rollo del Riverita con Malú, un ‘erasmus’ que cambia de pareja cada cuatro años, como hago yo misma con el renting de mi WW Golf. Se confirma aquello que decía el personal en 2014 – sobre los nuevos líderes políticos - ¡estos tíos le echan cojones! pues que van a tener razón sus votantes, me malicio. Pablo Iglesias se ha negado a hacer declaraciones sobre el ‘ciudadano’ promiscuo, ¡lógico! es sabido que ¡bombero no pisa manguera de bombero!

¿Por humanidad? se ‘tumbó’ la interlocutoria por la presencia de observadores internacionales