martes, 10 de octubre de 2017

“IBEX 35”: ¡A Puigdemont rogando y con el mazo estamos dando!

MLFA
al warith

El independentismo catalán (que no es nuevo), unido al nacionalismo español (excluyente donde los haya), y al IBEX del Gran Poder, han generado la tormenta perfecta de la que resultará difícil salir; al haber perdido legitimidad el propio régimen “democrático” que nos vino impuesto en 1978. Siempre es bueno el regreso a los orígenes; la flexibilidad e innovación del régimen político que se instauró con la Transición del 78 se reconoció especialmente en su capacidad para absorber en un campo semiótico cerrado y congruente, y por ende legitimador, la crítica, armada, a los consensos establecidos en la misma.

El cierre de la misma en Euskal Herria se logró por medio de la consolidación de la oposición simbólica y legitimadora “Terror / Constitución”, o “ETA o nosotros”. Al fin y al cabo, una organización militar empujada por mor de su propia supervivencia a la radicalización de sus acciones, cada vez más brutales y arbitrarias, podía convertirse en el ‘enemigo perfecto’, tanto para legitimar al propio régimen ‘democrático’ nacido de la Transición, como para apuntalar todas las medidas de excepción que progresivamente se fueron implantando durante la década de 1980.

Republicanos españoles liberan París, muchos eran catalanes y aprendieron de la 'Resistencia' francesa.

En el momento actual; y ante un conflicto catalán, de mayor calado socio-cultural y político que aquel ‘provincianismo’ vasco que devino en asesino y letal para toda la sociedad española, no solo la vasca; el poder central se encuentra impotente al no tener un ‘enemigo perfecto’ que legitime la represión indiscriminada que forma parte de su naturaleza. El gobierno del PP ha aporreado y detenido indiscriminadamente y de forma sañuda, ‘a la turca’, a ciudadanos de Catalunya pacíficos donde los haya, incluidos ancianos mujeres y niños, y perdido legitimidad; no sólo para la ciudadanía española mejor formada, sino ante el concierto europeo, lo cual reviste suma gravedad y cuestiona el futuro de esta fuerza política de ‘derecha-extrema derecha’ que gobierna España; bicéfala, al haber salido del armario de la política el componente extremo, bien anudado al grupo VOX-‘Ciudadanos’ surgidos (aquéllos) de las heridas (ciertas y sangrantes) que dejó la banda terrorista esparcidas por doquier, y (éstos) de las entrañas del IBEX, novísima y espectacular estructura empresarial nacida del cuerpo empresarial franquista y asentada (tontos lo que se dice tontos no lo son) en Catalunya, tierra de promisión para el emprendimiento de alto nivel. 

Que no cunda el pánico; no se han marchado de Catalunya, han deslocalizado sus ‘sedes’ por orden de los mercados; más debería preocupar, a los malhadados ‘nazionalistas’ españoles de nuevo cuño, las ‘otras’ deslocalizaciones; las llevadas a la práctica en Marruecos, Sudeste Asiático, Indonesia, e India, que arrastraron al paro ‘eterno’ a miles de españoles.

‘Volverán las oscuras golondrinas en tu balcón sus nidos a colgar…’ ¡la Transición 78 no volverá!