sábado, 27 de abril de 2019

Alberto Rivera es un epicúreo con marcada tendencia al hedonismo

MLFA 
Del hombro-cuello-oreja solíamos 'tomar' o 'acoger' a la pareja sentimental; ¿a qué viene el gesto-cariño?

Los gestos cariñosos no son habituales entre los políticos de los países de nuestro entorno más civilizado, tampoco resultan procedentes, tampoco ejemplares; recordemos los ‘arrumacos’ con que se prodigaban Susana Díaz y Pedro Sánchez (a iniciativa de ella, claro está) y que terminaron poniendo la mosca detrás de la oreja a miles de socialistas, hombres y mujeres, de la España mesetaria y periférica. Las mismas mujeres del partido fueron quienes ‘se ocuparon’ (hay que escuchar a la Narbona) de que no volviera a suceder en esta nueva etapa ‘sanchista’, como se ha podido comprobar fehacientemente. Resultan ser manifestaciones inapropiadas para los militantes de a pie, muchos de ellos sospechan acerca de las mismas, al considerarlas escalas de ascenso político. En ‘La Saga de La Encomienda’ denunciamos el binomio ‘empleo-sexo’ y anteriormente lo hicimos con el ‘sexo-cargo político’ en ambos partidos, aunque la palma se la lleva el PP, el partido de la ‘escalera-catre’, que es el mismo partido 'cutre' de la corrupción generalizada. A partir del lunes; nuevos capítulos de 'La Saga'.

Lo hemos vivido estos meses - ¿únicamente? - entre Alberto Rivera e Inés Arrimadas 

Albert Rivera – nacido Alberto – catalanizó su nombre (de hecho fue su primer cambio), a pesar de que sólo hablaba castellano en el Parlament de Catalunya y en sus relaciones sociales y políticas. 

Cambió de esposa en poco tiempo; y volvió a cambiar (la segunda en tiempo récord, todo muy legal, off course); resulta ser un ‘bon vivant’, lo hemos expresado en el titular, y nos cuesta creer que dedique algún tiempo al estudio y a la formación política; absorbido como está, por lances amorosos continuados, motocicletas de gama altísima, automóviles y la práctica de deportes variopintos. El joven Riverita carga con dos divorcios a sus espaldas; cuando realizó el 'Erasmus' en Finlandia era el terror de aquellas walkirias (reconoció  en la tele que le gustaban mucho); los compañeros le apodaban 'Orgasmus'. (Vaya mala leche).

Arrimadas decía ayer: ¡Albert es un hombre que está en plena forma! ¿Cómo lo sabe? 

El del 'peugeot' es un escolta, aunque parezca el vendedor de la 'BMW' 1200, les protegemos en su vidorra.

Cambiemos de tema; que los jueces españoles están siempre al acecho (a la que cae, que diría el clásico). Rivera es un político ‘interesado’, pero de los de libro y manual del oportunismo, personal y político. Pacta con PP, PSOE, incluso con VOX, sin solución de continuidad; si en su vida privada es un ‘veleta’, en su faceta política su veleidad resulta sideral, no es persona de fiar, yo no le compraría su motocicleta actual, a pesar de ser nueva de trinca (20.000 € de vellón). 

Y menos sabiendo que mañana se caerá de la moto en las urnas, ¡un estropicio! 

Su partido (y del IBEX 35) mantendrá parecido número de votos que en las pasadas elecciones generales; ese sería el momento idóneo para que se meta por su atractivo culo todas las amenazas y bravuconadas con que nos ha venido obsequiando a lo largo de la campaña este hijo de charnegos, para nada agradecido a la tierra que le permitió salir adelante social y políticamente. ¿Lo recuerdan desnudo en las Ramblas?

A sus 37 años lleva 11 en política, tras su paso meteórico por ‘La Caixa’ (no ‘La Caja’)