Anoche, entre lágrimas, sentí la tentación de volver al seno de la Iglesia Católica; tras una noche de feliz sueño sin interrupción, de 01:30 a 08:30 horas, ya recompuesto de la emoción, me mantengo apartado de la Institución más dañina para España y para Europa desde la creación del Vaticano. "Reyes y Papas" sería un buen título para una serie de terror, si bien bastaría con la lectura sosegada de "La Catedral del Mar", de los "Pilares de la Tierra", o incluso de "El nombre de la Rosa", novelas extraordinarias asequibles para lectores que no se atrevan con la Historia y con la Teología. El Vaticano debería reconvertirse en un gran museo que recuerde al mundo el horror que sufrieron los católicos durante siglos. Hoy "mola" el Protestantismo y el Calvinismo (La Iglesia Presbiteriana), y parte de la Iglesia Católica de Oriente, que permite que los sacerdotes se casen. La Iglesia Evangélica es más propia de latinos y de comunidades específicas como las africanas y las de etnia gitana, muy respetables pero inanes en cuanto a "progreso" hace referencia. Recuerden el final de la película "El Guardaespaldas" y la oración comunitaria en el salón del "Titanic". Comparen con las parroquias de pueblos y ciudades de España los sábados al atardecer: ¡Cutrez y ancianidad, esta última respetable, pero solo por razón de edad! El lío que se montan para "darse la paz" resulta patético, lo de esperpéntico no queda muy bien. De hecho no participan en la liturgia de la palabra, mucho menos en los cánticos; están ahí de cuerpo presente... ¡A la espera del "cuerpo presente real"... tán próximo...!
Anoche comprobamos que Barcelona y Catalunya no necesitan a la banda de "JUNTS" para situarse al frente de Europa en todos los órdenes de la Cultura y de la Sociología; de la Elegancia sublime. La bendición de la Cruz de Jesús, mientras la orquesta interpretaba la mejor música desde el interior de la propia Cruz, a 180 metros de altura, nos sobrecogió a todos y, a buen seguro, dará la vuelta al mundo. Piensen los lectores que, aún gobernada por un necio como Salvador Illa y "dinamitada" por los de Puigdemont, Catalunya se convirtió ayer en el faro del mundo para todas las religiones y se constata que los catalanes son dignos de admiración, y sin "Reyes" ni "Papas", navegan solos proa a la mar infinita hacia el progreso. No ignoramos que solo el 17% de los catalanes se declara "católico-practicante". Las iglesias de Catalunya y Francia están vacías; en el país vecino se están arrendando a "sectas extrañas" y a ONGs.
Ayer el Papa se limitó a ser "el convidado de piedra", si bien debemos agradecer su estimable colaboración.
(Nos aseguran desde Barcelona que el Papa admitió que nunca se había sentido tan impresionado como anoche)
La Menorah Judía y el Cirio Pascual presiden el pabellón de MLFA en Algeciras.


