MLFA - Con la colaboración de "Luz de Gas", Magistrada de Instrucción.
Desde el lecho del dolor, antes de despedirme, dedico estas líneas a mi hija la menor y a mis nietos, a quienes no conozco; situación de una crueldad extrema provocada por un rencor-odio inusitado originado por la no aceptación de una separación matrimonial -traumática, como todas- pero civilizada, como lo demuestra el hecho de que nunca se planteó el divorcio, a pesar de mi disposición a aceptar el mismo, sin reclamar bienes ni abundantes caudales obtenidos ejerciendo de mercenario por los cuatro confines del globo.
Con mi agradecimiento a Pa Salt de Lucinda Riley en la despedida de su hija Astérope en el lecho de muerte.
"Antes de terminar y despedirme, siento que debo decirte que a veces en la vida hay que tomar decisiones difíciles y a menudo muy dolorosas que, en ese momento, tal vez sientas que hacen daño a personas a las que quieres. Y es posible que así sea, al menos durante un tiempo. No obstante es habitual que los cambios que se deriven de tal determinación acaben convirtiéndose en lo mejor también para los demás. Y que los ayuden a avanzar. A lo largo de los años que he pasado en este mundo, surcando aguas procelosas y cambiantes, que nada puede permanecer inamovible para siempre. Y esperar lo contrario es, por supuesto, el mayor error que cometemos los humanos. Pa Salt".

