jueves, 26 de marzo de 2026

Macroproceso 1327. Fallida privatización de la Sanidad Pública (03)

MLFA - Redactor Jefe de la revista "Agricolae". Marzo de 2012. La Encomienda de La Mancha. Técnico Sanitario Grado Avanzado (STCW-C 164 ILO).

Antiguo Hospital de La Encomienda, rehabilitado en 2003 con fondos de la UE (Unión Europea) y privatizado por el gobierno regional del PP. Recuperado para la Sanidad Pública en 2015.

Servidor ejercía de "Redactor Jefe" por encargo directo del director de "Agricolae", quien me confesó que la Redacción no estaba preparada, que sus miembros no tenían formación literaria alguna, me definió los artículos presentados como "impublicables", los redactores y colaboradores estaban allí por puro afán de protagonismo social, única y exclusivamente; pueblerinos con ínfulas baratarias, algunos eran falsos beatos con ansia de promoción social.

Corría el mes de Marzo de 2012; gobernaba La Encomienda el PP, y su alcalde "vendía" seguros médicos.

El alcalde era un corrupto que había conseguido el favor de los votantes en 2011, prometió "Dedicación Absoluta" -y, obviamente, "Salario Absoluto"- dietas y todo tipo de prebendas. Era un falsario; conocimos -a través de una de sus empleadas- que había vaciado su despacho de la empresa, incluida la caja de los "clips", y que, en horario de madrugada, tres empleados realizaron la mudanza de muebles y material de oficina, incluidos los archivos de los clientes, a su casa solariega. Un mes después de las Elecciones Municipales de Mayo de 2011. En las cocheras del casoplón permanecían aparcados un automóvil "Mercedes" de gama alta; un vehículo "Todo Terreno" japonés; y un utilitario empleado por el servicio para llevar y traer de los hoteles a políticos y empresarios; el tipo consiguió ser miembro de una de las Órdenes Militares, la de Montesa, si no me falla la memoria; la Jefa de Gabinete era una hembra de merecer; su señora paseaba con los niños por los soportales de la finca (allí se decía "cigarral"), su confesor era don Próculo, uno de los tres párrocos, el del Opus Dei, y compartían chismografía de alto nivel, entre otras la correspondiente a los devaneos de su marido con la jefa de gabinete, de la que ya hemos hablado. Nada que ver con el "Cigarral de la Cospedal", cerca de La Encomienda, que había costado dos millones de euros de vellón; y que contaba con vigilancia continuada diaria de la Benemérita, a pesar de que "la Cospe" solo pernoctaba los fines de semana. Para un servidor, vascofrancés y catalán, acogido en Marbella, como miembro de la Diáspora Vasca, aquello era surrealista en grado berlanguiano y esperpéntico. 

En aquella época gobernaba la Cospedal del PP; había iniciado la privatización de la Sanidad Pública en CLM.

(Utilizaba el eufemismo de "Colaboración Público-Privada" y llegó a privatizar cuatro hospitales comarcales)

El director me encargó el seguimiento de la operación de la "privatización" de la Sanidad Pública; en clave regional y en clave local; lo de "regional" no agradó a aquellos mastuerzos, encabezados por el aparejador, apodado "el gorrilla" porque, a pesar de ser un hombre con estudios, parecía uno de esos matones que "aparcan" coches, más bien los que te dicen dónde tienes que aparcar. Me puse manos a la obra desvinculándome del resto de redactores y colaboradores; eso sí, acudía a las reuniones, la mitad del local se llenaba con cartones de vino tinto, sartas de chorizo y otros embutidos, con patatas fritas de bolsa; el kioskero Eladio era el encargado de la pitanza, que recolectaba durante la semana entre los miembros de la redacción de "Agricolae", yo me limitaba a llevar un frasco grande de aceitunas sevillanas. Resulta evidente que, a pesar de las quejas veladas del director, entre copas de vino y el condumio, los temas eran más propios de "chismografía" que de periodismo. Ello hizo que el propio director -Jefe de la Beatería Manchega- me promocionara al cargo "de facto" de Jefe de Redacción. El "borrachín" aplaudió la medida, las hembras de la Redacción también aplaudieron con las orejas.

Resultaba curioso que, a pesar de que el PP gobernaba La Encomienda desde 2011, estos personajillos se dedicaban a dar caña a los socialistas; todo resultaba muy "cristiano". Recuerdo a uno de los beatos, que luchaba por conseguir un cargo en la parroquia; este era más de campo que la remolacha, y cuando hablaba de los melones no le hacían ni puñetero caso, trabajaba en el hospital y colaboraba en el área de "cuidados paliativos", lo cual lo convertía en "siniestro" para el resto de sus compañeros.

Mis reuniones con el personal sanitario eran frecuentes; publicaba las entrevistas y levantaba acta de sus reuniones, también de las manifestaciones (a la primera asistieron 6.000 vecinos, y a la segunda unos 8.000), unas cifras importantes. Por ello fui felicitado públicamente por los líderes de la "Plataforma en defensa de los Hospitales Públicos de La Mancha".

En uno de aquellos encuentros con los "sanitarios" (en la Plataforma convivía médicos, enfermeras y celadores), convertido ya en el "reportero" más querido por el colectivo, fui requerido por el Secretario General de los socialistas de La Encomienda, un cazurro con menos papeles que una liebre, que procedía del PCE de La Mancha, aquellos "chekistas" que infundían miedo en los agricultores, ya desde los tiempos de Franco. El canalla aquél me convirtió en uno de sus mejores amigos y me llamaba por teléfono un día sí y otro también, por la mañana temprano, para "informarme" acerca del "mariconeo" del párroco del Opus, y de los lances amorosos extramatrimoniales de mis compañeras de redacción, tres "calentorras" de mucho cuidado, con miembros del entorno de las tres parroquias; recuerdo los aromas sexuales y de calostro envejecido de las sacristías, que "echaban p'atrás" al mezclarse con el incienso y la humedad persistente de aquellos locales. Uno de los habituales era el redactor que oficiaba los "paliativos" del hospital privatizado por el PP que gobernaba CLM; le llamábamos "mandingo" (tribu del nordeste de África famosa por el tamaño del pene de sus miembros) y era repugnante, siempre de negro y con un "paquete"que reventaba costuras. Al decir de mi confidente, el capo socialista, no le hacía ascos a cadáveres de mujeres jóvenes que pasaban por sus aparatos de sedación.

En Julio de 2012, 4 meses después, fui nombrado director de la revista "Agricolae" por aclamación de la Redacción.