sábado, 7 de marzo de 2026

Hemos pasado del 'varón domado' al 'varón acorralado' en 20 años

MLFA - Experto en relaciones humanas y resolución de conflictos. Conocedor de la condición humana. Ha mantenido relaciones estables con varias mujeres de su misma clase y condición, con una excepción venturosa. Tiene dos hijas y siete nietos con los que mantiene una relación distante, obviamente, al no aceptar la condición de varón domado, y mucho menos se ha sentido "acorralado". Considera que el matrimonio castra todo tipo de libertades e iniciativas personales de las partes. Disfruta la vejez en soledad deseada y haciendo frente a las enfermedades propias de la edad y de una vida sin límites en todos los órdenes; es pródigo y ha sido promiscuo. Está sufriendo daños en los pulmones por la inundación de su vivienda en semanas pasadas. Dicho sea, ya de paso.


Adelanto que debemos continuar luchando con todas nuestras fuerzas por la igualdad entre hombres y mujeres.

En la vida de las parejas humanas -llámense matrimonio o uniones acordadas libremente- existen tres fases temporales claramente definidas: 

Pasional: Ahí juegan el enamoramiento, la atracción sexual, la pasión y el deseo de procreación; viene a durar entre tres y cinco años. Actualmente todo está en crisis, debido a los parámetros por los que se rige la sociedad actual, desquiciada y en fase de colapso moral, social y económico, de todos conocida. A la pregunta de si vamos hacia una sociedad mejor o peor que la actual, no tengo respuesta. Se practica el "mete-saca" y abundan los embarazos "no deseados"; y separaciones y divorcios a punta pala.

Protagonismo del varón: Ostentará el mando dictando las normas de convivencia familiar y su poder será omnímodo en la mayoría de las parejas; en muchos casos la relación de la mujer y de los hijos será de sumisión y acatamiento de las directrices marcadas por el "pater familia", sean estas las que sean; viene a durar entre veinte y treinta años. Jubilado; aprenderá a poner lavadoras, fregar los platos, y pasar la aspiradora. ¡Se convertirá en "abuelo esclavo"! ¡Los nietos no le harán puto caso a partir de los 9 años!

Protagonismo de la mujer: Esta tomará el mando a partir de la cincuentena; la opinión del varón respecto de las decisiones que afecten a la familia no será tenida en cuenta (salvo en los casos en que sea rico o poderoso, condición que obrará en su favor). En esta fase aparece la figura del "varón domado", este pierde el mando y se somete al dictado de la mujer hasta que la muerte los separe. La "matriarca" sale del armario y se toma venganza, venganza de qué, se pregunta uno, y por supuesto okupa el mejor sofá y dispone del mejor televisor de la casa para visionar programas-basura. El tonto verá el fútbol en una salita sin calefacción en televisor de los años "90".

Actualmente el "varón domado" ha pasado a ser el "varón acorralado"

Los psiquiatras definen la "Situación Catastrófica" de una persona cuando en ella convergen al mismo tiempo diferentes factores -todos ellos negativos- como: "No tener trabajo"; "Tener trabajo pero no llegar a fin de mes"; "Infidelidad de la pareja"; "Enfermedad común grave o accidente grave"; "Desahucio de la vivienda"; "Problemas económicos y deudas"; "Enfermedad mental"; "Desapego por parte de los hijos", entre otros. La situación catastrófica puede llevar aparejada ataques a uno mismo o a los de su entorno, llegando a la autolisis o a la violencia de género, en ningún caso justificada. El próximo domingo no tengo nada que celebrar, como no sea la desaparición del asesino de mujeres de Irán, algo con lo que no están de acuerdo las chicas de PODEMOS: ¿Preferían que el sátrapa continuara violando, torturando y matando a miles de mujeres? ¿Lo preferían vivo? ¿No a la guerra y sí a los asesinos de mujeres? ¡Venga ya! ¡Las chicas de las bragas de oro!

Pero yo destacaría uno muy importante; presión insoportable por parte de la mujer en su exigencia de mejoras económicas: ¿Qué va a pasar? ¿Qué vamos a hacer? ¡No te preocupas lo suficiente! Todo ello unido a frialdad en la relación conyugal o de pareja.

También destacaría que el acceso de la mujer al mundo laboral -algo de lo cual debemos felicitarnos- no ha sido asumido por muchas mujeres como algo que suponga más unión con su hombre; más bien al contrario, muchas se dejan seducir por los cánticos de sirena de compañeros de trabajo, en particular jefes, ante los que se presentan -como es lógico y normal- debidamente arregladas, incluso maquilladas y perfumadas, y son objeto de admiración por sus colegas del trabajo. (En casa están en chándal o en bata vieja, como su pareja; con evidente ausencia de glamour y de gestos mutuos de admiración).

Un feminismo radical que considera al hombre -a su hombre- como el enemigo a batir, y la sociedad se desestructura.

Reflexionen sobre ello; yo estoy harto de que me interpongan demandas contra el honor: ¡En 12 años 23 absoluciones y 2 condenas por injurias absolutamente injustas y/o prevaricadoras!

Por cierto; mis hijas y mis nietas mayores son licenciadas y doctoradas por las mejores universidades de España y Alemania, y ostentan cargos de responsabilidad en empresas multinacionales. Son políglotas. Y todas ellas, hijas y nietas, conducen automóviles desde los 18 años, y no dependen de los coches de sus amigos. Y abonan las cotizaciones a la Seguridad Social de sus empleadas del hogar. ¿Oído cocina? ¿Oído Montero y Belarra? Hago extensiva esta explicación a mis hermanas y a sus hijas, todas posicionadas en el mismo nivel que las mías. Y una vulgaridad: En mi pueblo dirían: ¡Anda a la mierda tías! en referencia a las chicas de PODEMOS y de SUMAR.