sábado, 18 de julio de 2026

Hace 90 años comenzó una guerra civil... que todavía dura en 2026

 MLFA

Penal del Dueso (Santoña); allí permaneció 6 años mi padre, médico durante la guerra. Condenado a muerte.

En la parte superior derecha de la fotografía, junto a la tapia, se llevaban a cabo los fusilamientos indiscriminados; los presos pasaban la noche en vela y dormían a ratos de día, tras las ejecuciones. Mi padre estuvo 23 meses en condición de condenado a muerte y salvó la vida gracias a la intervención diplomática de Italia que exigió del "perro rabioso" (que, por cierto, falleció como un perro rabioso, así de literal lo digo) que no fusilara a los sanitarios. Mi padre fue condenado a 30 años, y liberado a los 6 años, tras sufrir grandes penalidades. Es obvio que, todavía hoy, desprovisto de sentimientos religiosos católicos, seguimos celebrando los "20N" (con especial énfasis por la agonía del pequeño general) con alborozo e ingesta de bebidas alcohólicas, en especial Txakolí vasco y Cava catalán. La Iglesia Católica fue cómplice del franquismo, de hecho fue "colaboradora necesaria"... ¡Y sigue siendo cómplice del actual movimiento de involución! El PSOE, jacarandoso y mierdoso desde FG, se lo ha puesto a huevo a los del PP bastardo, a los fascistas de VOX, y a la Conferencia Episcopal Española. También Yolanda "La cachonda besucona", y Urtasun, "El hijo de la Sexta TV". De las chicas de Podemos no hablamos para no pisar mierda y que nos tilden de "machistas".

Hoy, de vuelta el "guerracivilismo", me siento protegido, al igual que muchos vascos y catalanes... ¡Hemos hecho los deberes! Y disponemos de alternativas contra los herederos contumaces del "18 de Julio de 1936".

Mi aitatxo en su consulta de Bilbao (Iturriza, 3). El cuadro de Sarriegui y su busto de mármol de Amador Lucarini, se exhibieron en el Guggenheim de Bilbao. 

PS - Me ha venido a la cabeza que al cruel dictador le llamaban "Paquito" sus familiares y allegados; y al hoy emérito Juan Carlos, le llamaban "Juanito"...

¡A mi padre le llamaban Don Martín... a mí me llaman Capitán... a los 78 años... diferencias... ¿No? ¡Digo yo!