MLFA - Capitán Marina Mercante. Experto Docente en Seguridad Integral, Supervivencia en la Mar, y LCI (Lucha Contra Incendios). Técnico Sanitario Grado Avanzado (STCW-C ILO 164). 3 años navegando por África, puerto a puerto, E y W, y 4 por el Sudeste Asiático: Singapur, Malasia, Vietnam y Filipinas.
Lo que no es el "Hondius" es un buque "expedicionario"; y ya que hablamos del estado de la proa -me refiero a la pintura y al óxido en cascada de las amuras- debemos quitarle, de entrada, el calificativo de crucero de lujo, sin ignorar que la tripulación es "low cost", todos ellos procedentes de países en vías de desarrollo, y perciben salarios precarios, (sus neceseres y productos de aseo no son de El Corte Inglés), los capitanes mercantes los conocemos bien, y sabemos de su falta, mejor diría ausencia, de formación, personas con muy pocos conocimientos profesionales acerca de un crucero náutico tan complejo, es fácil entender la diferencia entre cruceristas convencionales, que llegan a Barcelona o a Nueva York y desembarcan acompañados de guías para ejercer actividades culturales o lúdicas, todos ellos protegidos por los sistemas de seguridad ciudadana y de seguridad sanitaria -en definitiva, cumplimiento de normas- y los cruceristas del "Hondius", personas ociosas que pagan 20.000 € por ver pingüinos, focas y orcas -y sus montañas de excrementos al sol- y, si fuera posible, tocar esos animales, además de fotografiarlos con el puto móvil.
¿A qué grado de estupidez estamos llegando? ¿Qué sentido tiene pisar mierda en islas salvajes? ¡Un capricho caro!
Considero que el crucero del megayate -de diseño extraño, cargado con lanchas neumáticas en cubierta- es el mayor disparate que hemos conocido en el mundo del crucerismo náutico. Solo superado por la falta de botes salvavidas en el "Titanic", y por la embarrancada del crucero "Costa Concordia" por negligencia del capitán luciéndose ante su "amorcito" y metiendo el buque entre las rocas.


